SANTA ROSA ESTATIZA EL TRANSPORTE PÚBLICO

El municipio absorberá a toda la planta de trabajadores y la nueva estructura será parte del Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (Emhsu), donde se creará una gerencia de transporte.

¿Alguien podría imaginar que, en medio de una pandemia mundial, en una ciudad capital de una provincia argentina ubicada en el centro del país, un intendente decidiera municipalizar el transporte público de pasajerxs?

Bueno, así ocurrió. Y no fue magia. Luciano Di Nápoli, el actual intendente de la Municipalidad de Santa Rosa, La Pampa, asumió sus funciones el pasado 10 de diciembre, luego de ganar primero las elecciones internas del PJ, y después las elecciones generales, acompañando la lista del Frente de Todxs a nivel provincial y nacional, logrando de esta manera recuperar la capital pampeana tras cuatro años de ser gobernaba por Cambiemos.

Y a tres meses de asumir esa responsabilidad, llegó a la ciudad no sólo el coronavirus, y con él la necesidad de tomar medidas urgentes para cuidar la salud de todxs lxs ciudadanxs santarroseñxs, sino también la decisión política de hacerse cargo como municipio de un problema que ya venía de larga data: el mal funcionamiento del trasporte público.

Santa Rosa tenía una empresa privada hace ya muchos años, con muchos inconvenientes, con malas experiencias respecto a las políticas de transporte, con incumplimientos reiterados de las últimas dos empresas que venían prestando el servicio en la ciudad”, explica Di Nápoli. Es por eso que el pasado 30 de abril venció el contrato de la última empresa concesionaria, Autobuses de Santa Fe, y este contrato no fue renovado.

En medio de las negociaciones entre la empresa y la Municipalidad de Santa Rosa, les trabajadores se encontraban de paro debido al incumplimiento por parte de Autobuses Santa Fe del pago de los salarios correspondientes. “Era una constante de denuncias, malos servicios y de inconvenientes que tenían los usuarios del servicio público de transporte de la ciudad”, señala el actual intendente, que contó con el apoyo de lxs trabajadores para tomar esta determinación. “Los choferes van a ser absorbidos, no entran a la planta del municipio con un régimen de un empleado municipal tradicional, sino que ahora pasarán a formar parte de un ente que se regirá por el régimen laboral privado, continuando con las mismas condiciones de trabajo del convenio colectivo de UTA”, agregó.

Esta forma de resolver el problema no es una novedad para Santa Rosa. Ya el municipio había estatizado el servicio de recolección de residuos en el año 2008, bajo el gobierno de otro signo político, que conformó en su momento el llamado Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (Emhsu). Una experiencia muy exitosa en la ciudad y que funciona sin inconvenientes hasta el día de hoy.

El proyecto de ordenanza para municipalizar el transporte público de pasajeros se presentó en el Concejo Deliberante de Santa Rosa y fue aprobado, para formalizar de esta manera la decisión política de estatizar este servicio. La idea es ampliar el Emhsu creando una gerencia especial para este caso.

“Para nosotros (el transporte público de pasajeros) es un recurso fundamental para poder desarrollar la ciudad, no es una cuestión menor. Veíamos que, para desarrollar ciertas zonas de la ciudad, teníamos que tener otra lógica de transporte público. Los recorridos estaban pensados con una lógica empresarial, y no tanto pensada en un desarrollo urbanístico, que es a lo que el Estado y nuestra visión apunta”, puntualizó Di Napoli.

Pero el problema del trasporte público no apareció de un momento a otro. Al incumplimiento de la empresa Autobuses Santa Fe, se sumó en su momento la política de quita de subsidios del gobierno de Mauricio Macri, y ahí se declaró la emergencia. A partir de allí, la Municipalidad de Santa Rosa tuvo que comenzar a poner dinero, subsidio propio, para poder sostener el transporte público.

“Barato no es, pero con los subsidios que la Municipalidad venía otorgándole a la empresa, más el subsidio nacional, se cubren absolutamente todos los gastos”, explicó el intendente santarroseño. “El dinero se estaba invirtiendo en una empresa que brindaba un mal servicio y que no estaba radicada en la provincia de La Pampa. Y la empresa daba ganancia. ¿En qué cabeza cabe que una empresa que tiene 70 trabajadores va a quedarse 8 años en una ciudad a pérdida?”, agregó.

El intendente realizó la negociación con la única empresa concesionaria que tenía las 8 líneas de colectivos de Santa Rosa, para que dejaran una parte de la flota alquilada a un valor simbólico, a partir de una deuda de tasas que la empresa tenía en la ciudad. “Nos quedamos con 20 colectivos alquilados por el plazo de un año. El desafío que tenemos, y seguramente estaremos acompañados por el gobierno provincial, es optar por distintas alternativas financieras, acceder a créditos para poder capitalizar con nuevas flotas, nuevos colectivos”, explicó Di Napoli.

Consultado también respecto al manejo de la pandemia y de la cuarentena en la ciudad, el intendente señaló que, si bien la cuestión sanitaria está controlada, hoy la grave preocupación pasa ahora por las cuestiones sociales y económicas. “El comercio está trabajando en horario de la tarde, se ha dividido por horarios. A la mañana los bancos y a la tarde el comercio en general. Y la industria también ya se ha habilitado. Se ha ido flexibilizando, pero hay sectores como el hotelero, el gastronómico, los salones de eventos, que están pasándola muy feo, pero por suerte por decisión política del Gobierno de La Pampa, se está acompañando a esos sectores con el lanzamiento de créditos a tasa cero a través del Banco de La Pampa. La verdad que haber tenido una provincia bien administrada durante tantos años, cuando uno necesita la presencia del Estado como en este momento, se nota y mucho”, sentenció Luciano Di Napoli.

A 5 meses de su asunción como intendente de Santa Rosa, Di Napoli logró materializar aquel deseo expresado durante la campaña electoral: que el servicio de transporte urbano sea manejado por el estado municipal. Una política de estado que se hizo realidad en medio de una pandemia en una ciudad capital de una provincia argentina ubicada en el centro del país, el mal llamado “interior”. Deseo y decisión política, una buena combinación, incluso en época de pandemia.  Y ya lo sabemos: la única verdad, es la realidad.

María Mercedes Pérez Yasbitzky

Lic. En Periodismo

Corresponsal – Santa Rosa (La Pampa)

extraída de entrevista hecha en el programa piso 11 FM altos